Mil seiscientos

“La cámara tiene que estar instalada a orillas del Meno a las cinco de la mañana. En las horas que siguen registra la extinción de las luces de la ciudad; por un momento todo está completamente oscuro (las últimas personas se han ido a dormir), luego, por el Este del horizonte asoma en ese día otoñal un gris débil que envuelve los edificios. Una columna de vapor se eleva recta desde las chimeneas en el aire frío; hace rato que se encendieron los calefactores. El sol ilumina la fachada de un edificio que queda sobreexpuesta. Entretanto, en el horizonte occidental todavía hay una aurora azul violeta. Más de 1.600 colores que pasan. Después de media hora, el sol ha allanado los interesantes comienzos de ese día. La luz diurna ha devorado la mayor parte de los colores. La jornada ha comenzado. La cámara puede ser desmontada.”

Time-lapse de un amanecer, 120 historias del cine, Alexander Kluge (Caja Negra Editora, 2010)

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