Un rayo visual demasiado fuerte

“Tercer ejemplo, Europa 51. Allí es aún más nítido. La protagonista acaba de perder su chico. Siempre el tema tan frecuente del niño muerto… ¿Y qué hace ella? Recorre con su marido y ve. Y es una burguesa la que ve. Cuando somos burgueses no formamos parte de lo que vemos. ¿Qué ve ella? Una fábrica, por ejemplo. Ve a los pobres tipos que trabajan en la fábrica, a los pobres inmigrantes, como decía él. Y ella dice: Pero no es posible, no es posible, ¿quiénes son estas personas? ¿Quién los encerró ahí?. Y su marido, que es un turista sensorio-motor, le golpea la espalda y dice: ¿No vas a molestar así mucho tiempo, no? No, pero tú no comprendes, no comprendes, le dice ella. Y llega al extremo de la situación óptica y su marido la hará internar. ¿Qué es lo que ha visto? Podía ver un cliché, de acuerdo, pero vio otra cosa. ¿Cuándo salió del cliché? Cuando rompió con la percepción sensorio-motriz y accedió a una percepción óptico-sonora-pura. En ese momento algo la atravesó, como un sonido demasiado violento, como un rayo visual demasiado fuerte. Lo que vio es lo intolerable, lo insoportable.”

La imágen óptico-sonora en el neorrealismo italiano y la nouvelle vague, Gilles Deleuze,  Cine I Bergson y las imágenes (Cactus, 2009)

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