Juego de tensiones

Meek´s cut off de Kelly Reichardt es un western de observación e introspección en donde el rostro de los personajes se devela muy lentamente. La acción se reduce (se concentra) al pensamiento y a la incomodidad de la deriva. Tres parejas se descubren a la merced de un “héroe”, un guía vestido de rojo furioso y melena gris que dice estar buscando el camino en lugar de reconocer su desorientación. Es un charlatán que habla y habla, inventa relatos, “leyendas”, para (aunque sea) cautivar a un niño. Michelle Williams es la heroína, la mujer taciturna que de veras sabe leer el territorio y los gestos, quien puede seguir las pistas en un entorno demasiado vasto, un paisaje seco, desesperante y a la vez romántico, en donde las campesinas que remiten a las figuras de la pintura de Millet parecen acoplarse a la perfección al análisis de Bonitzer. La imagen cinematográfica moderna “no dramatiza las condiciones de percepción sino que crea un juego de tensiones en un espacio abstracto”. La puesta en escena  de Reichartd  de este modo remite al cine mismo, al tedio y la debilitación de las relaciones causa-efecto del cine clásico y  por sobre todo a la pintura. La imagen reivindica la capacidad de exploración del las materias expresivas del cine para incomodar al espectador, porque la acción no avanza, porque las mujeres enloquecen, los hombres se reúnen para conciliar y tomar decisiones pero no concretan: la acción no tiene clausura…

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Análisis

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s